En el sector de los hidrocarburos y la energía, hablar de prevención, seguridad y medio ambiente ya no es solo una cuestión de cumplimiento normativo. La manera en la que una compañía gestiona los riesgos se ha convertido en un elemento clave para garantizar la continuidad del negocio, proteger a las personas y generar confianza con clientes, proveedores y la sociedad.
En Haxx, la prevención se entiende como una forma de trabajar que atraviesa toda la organización. Por ello, la anticipación, la sensibilización de las personas y la mejora continua son factores decisivos para operar en un sector altamente regulado y expuesto a cambios constantes.
En esta nueva entrega de Top Voices, conversamos con Juan Antonio Laborda, responsable de Calidad, Medio Ambiente, Salud y Seguridad (CMASS) en Haxx, para analizar cómo está evolucionando la gestión de la prevención en el sector energético, cuáles son los riesgos emergentes y por qué la seguridad se ha convertido en un activo estratégico también a la hora de atraer y retener talento.
- En un sector tan regulado y exigente como el energético, ¿hasta qué punto la gestión de la prevención se ha convertido en un factor diferencial para competir y generar confianza con clientes y proveedores?
Sin duda, la prevención es un factor claramente diferencial. La complejidad del ciclo de vida de los combustibles, que abarca múltiples actividades dentro de las distintas empresas del grupo, hace imprescindible una gestión rigurosa de los riesgos. La correcta identificación de esos riesgos potenciales es prioritaria para toda la organización, no solo para el departamento de CMASS. La prevención es una responsabilidad compartida.
- La convivencia entre hidrocarburos, nuevas energías y entornos eléctricos introduce riesgos muy distintos. ¿Cómo se adapta la prevención a este nuevo ecosistema multienergético sin perder rigor ni agilidad operativa?
La legislación en prevención establece un marco general que indica qué hay que hacer, pero no siempre cómo aplicarlo en cada realidad concreta. En Haxx, cada empresa del grupo requiere una interpretación específica de esos requisitos. Para ello, la identificación de riesgos y la sensibilización de todo el personal son fundamentales para conocerlos y mantenerlos bajo control. La prevención no es solo tarea de un departamento: es de todos. El conocimiento no es innato, pero con el apoyo de CMASS todos podemos “jugar el partido” de la prevención.
- Muchas empresas hablan de “cultura de seguridad”, pero pocas la integran realmente en su toma de decisiones. ¿Qué significa para Haxx pasar de cumplir la norma a interiorizar la prevención como parte del ADN corporativo?
Para nosotros se resume en la “sencillez de lo complicado”. La prevención de riesgos laborales es un conjunto de actividades complejas para cualquier organización. En Haxx trabajamos para simplificarlas mediante una sensibilización continua y una comunicación clara de los riesgos en cada área de negocio. Cumplimos el mínimo legal de forma rigurosa, pero además somos proactivos: nos adelantamos con formación, concienciación y evaluaciones continuas de los riesgos potenciales.
- Desde tu experiencia, ¿cuáles son los riesgos emergentes que hoy preocupan más al sector, más allá de los accidentes tradicionales?
Uno de los principales riesgos es el aumento de la velocidad en las operaciones, que puede derivar en errores de ejecución. Esto, a su vez, puede provocar vertidos no deseados de combustibles, con impacto tanto en la atmósfera como en el subsuelo.
A ello se suma la creciente presión de la opinión pública y de otras partes interesadas, especialmente en relación con el cambio climático.
Por último, el uso excesivo del teletrabajo también puede generar riesgos, no solo para la productividad, sino para las personas. La interacción presencial favorece la cohesión y el trabajo en equipo; sin ella, corremos el riesgo de crear entornos demasiado individualizados, alejados del espíritu de equipo.
- Los proveedores y contratistas son una extensión directa de la compañía. ¿Cómo se construye una relación madura en prevención que vaya más allá del control documental?
La clave es sencilla: comunicación. Hablar, hablar y volver a hablar. Es fundamental que ambas partes se entiendan y lleguen a acuerdos claros. En prevención de riesgos, la comunicación directa y temprana (antes de iniciar los trabajos) es esencial para reducir al máximo la materialización de riesgos.
- En un contexto de atracción y retención de talento, especialmente técnico, ¿qué peso tiene hoy la seguridad y el cuidado de las personas en la percepción de una empresa como Haxx?
Tiene un peso muy relevante. Las personas quieren sentirse seguras, contar con información clara, entender los riesgos y sentirse parte activa de la organización. Valoran formar parte de una empresa que va más allá del mero cumplimiento legal y que realmente se preocupa por su bienestar y seguridad.
- Mirando al futuro, ¿cómo crees que evolucionará el rol del responsable de prevención en el sector energético?
Quiero pensar que ya es una figura estratégica. Cualquier proceso productivo debe analizar previamente su impacto ambiental y los riesgos para la salud y la seguridad de los trabajadores. Por tanto, la prevención es una actividad estratégica en cualquier compañía, y especialmente en un sector tan crítico y complejo como el multienergético.