El sector de las estaciones de servicio en España vive un momento de transformación acelerada, marcado por la irrupción de nuevos modelos de negocio, la diversificación de servicios y el avance hacia la transición energética. En este contexto, en Haxx apostamos por combinar precios competitivos con una atención personalizada y una oferta creciente de soluciones y prestaciones para sus clientes.
Para conocer de primera mano cómo está cambiando la forma de operar y gestionar las estaciones de servicio, hemos hablado con Rafael Blanco, nuestro responsable de operaciones y expansión, quien comparte su visión sobre las tendencias más relevantes del mercado, los retos que marcarán el futuro y el papel que quiere desempeñar la compañía en los próximos años.
¿Cuáles dirías que son las principales tendencias que están transformando la forma de operar y gestionar las estaciones de servicio en España?
Por un lado, estamos viendo cómo las gasolineras low cost se están imponiendo en el mercado de combustibles. Ofrecen un producto de buena calidad con una diferencia de precios significativa, aunque suelen sacrificar el servicio de atención al cliente en pista.
En Haxx, sin embargo, buscamos mantener una política de precios competitiva, pero sin renunciar en ningún caso al servicio personalizado en pista. Apostamos por un modelo híbrido: precios ajustados + atención de personal.
Otra tendencia destacada es la conversión de las estaciones de servicio en espacios con cada vez más prestaciones. Mientras que las low cost suelen prescindir de estos servicios adicionales, nosotros estamos creciendo en esa dirección, firmando acuerdos para ampliar nuestra oferta: lavanderías, lavaderos de mascotas, lavados premium de vehículos, establecimiento con tienda, entre otros.
En un sector con fuerte competencia, ¿qué elementos marcan la diferencia en la experiencia de usuario dentro de una estación de servicio moderna?
Fundamentalmente, la atención personalizada, la variedad y calidad de servicios, y la oferta de productos de calidad. También la disponibilidad de alternativas al combustible tradicional, como GLP, cargadores para vehículos eléctricos o AdBlue.
Para el consumidor español, repostar no es una experiencia agradable; por eso, cuidar la atención y el trato es clave para marcar la diferencia.
El papel de las estaciones de servicio está cambiando con la transición energética. ¿Cómo se está adaptando Haxx para integrar combustibles alternativos y nuevas soluciones?
Estamos implementando estas alternativas de manera progresiva. Actualmente, ya ofrecemos GLP en nuestra estación de La Zubia y cargadores eléctricos en Serón.
Nuestra próxima apertura, la estación de Motril, integrará todas estas opciones, incluyendo cargadores eléctricos de carga rápida. Incluso seremos de los pocos en España en contar con cargadores rápidos para camiones, ubicados en la zona de carga de combustible, de modo que el tiempo de carga sea igual o incluso menor que el de repostaje tradicional.
En definitiva, estamos invirtiendo en instalaciones que permitan dar respuesta a esta evolución del sector.
Si miras a cinco años vista, ¿cómo imaginas que será la estación de servicio del futuro y qué papel quieres que juegue Haxx en ese escenario?
Creo que los combustibles tradicionales aún tienen una larga vida por delante. La estación de servicio del futuro se adaptará a las energías renovables, que son una realidad, pero el negocio principal seguirá siendo el combustible.
En Haxx nos estamos adaptando, aunque no lo consideramos todavía una prioridad absoluta. Dentro de cinco años, seguiremos incorporando soluciones renovables, pero sin perder de vista que el combustible seguirá siendo el eje principal de la actividad.
Actualmente estamos inmersos en la obra de nuestra nueva estación en Motril. ¿Por qué Motril y por qué ahora? ¿Qué huecos resuelve en la red de Haxx y qué sinergias esperáis con el Puerto de Motril y el corredor A-7 —logística y servicio a flotas—?
Consideramos clave aprovechar esta oportunidad por la cercanía con nuestra planta y por nuestra vinculación directa con el Puerto de Motril, donde ya somos un actor relevante.
Se trata de un proyecto estratégico, por lo que luchamos para llevarlo a cabo, realizando un gran esfuerzo administrativo.
Con esta nueva estación podremos ofrecer servicios que hasta ahora no dábamos desde la planta: atención a transportistas, a viajeros que utilizan el puerto para desplazarse a África, a clientes locales, etc.
Además, la proximidad con nuestra planta nos permitirá trasladar esta ventaja a las condiciones comerciales, optimizando costes y mejorando la propuesta de valor para nuestros clientes.