En un sector energético en constante transformación, la experiencia y la visión de quienes están al frente de las operaciones marcan la diferencia. En esta nueva entrega de #TopVoices hablamos con Alfonso Rey, director de Plantas de Almacenamiento de Haxx, que nos ofrece una mirada privilegiada sobre el papel estratégico de estas instalaciones en el ecosistema energético. Con casi dos décadas de trayectoria, Alfonso aborda los principales desafíos del sector, la importancia de la innovación y el valor diferencial que ofrecen nuestras terminales.
¿Cuáles son los principales retos que enfrentan hoy las plantas de almacenamiento?
El gran reto es ofrecer el mejor servicio a nuestros clientes, porque su satisfacción es nuestra prioridad. En el caso de las terminales de hidrocarburos, nuestros clientes son empresas que depositan producto en nuestras instalaciones, principalmente operadores petrolíferos al por mayor, tanto nacionales como internacionales. El mercado cambia a gran velocidad, y eso nos obliga a adaptarnos continuamente a sus obligaciones y necesidades, haciendo que nuestras plantas sean cada vez más versátiles.
Otro desafío clave es la automatización de procesos, que nos permite reducir al mínimo los posibles errores derivados de la intervención humana. A ello se suma el compromiso permanente del equipo por cumplir con los más altos estándares normativos de la industria española y con las certificaciones ISO que avalan nuestro trabajo.
¿Cuál es el papel estratégico del almacenamiento en el ecosistema energético y cómo contribuye Haxx desde sus plantas?
El almacenamiento es una pieza esencial en la cadena de valor del sector de hidrocarburos. Desde nuestras plantas buscamos no solo dar el mejor servicio a nuestros clientes y a las estaciones de servicio que reciben el producto, sino también garantizar que este sea lo más sostenible posible. Para ello utilizamos biocarburantes de última generación, que reducen de manera significativa las emisiones contaminantes sin que el cliente tenga que preocuparse por la calidad del producto.
Además, nuestras terminales, distribuidas por toda España, están dotadas de sistemas alternativos de seguridad que aseguran la continuidad del suministro. Un claro ejemplo fue el reciente apagón nacional: nuestras plantas siguieron operando con total normalidad y sin interrupciones de servicio.
¿Cómo ha evolucionado la gestión de las plantas de Haxx en los últimos años para adaptarse a un entorno más competitivo y regulado?
Con mis casi dos décadas de experiencia en la gestión de terminales, destacaría cuatro aspectos clave:
- Modernización de procesos: cuando comencé en 2006 era habitual que muchas operaciones se realizaran manualmente, como la carga de camiones o la contabilización de litros. Hoy, gracias a softwares avanzados, estos procesos se ejecutan de forma automática, lo que reduce enormemente el riesgo de error.
- Inversión en infraestructuras: la evolución de las necesidades de nuestros clientes nos obliga a invertir constantemente en mejoras de diseño y operativa, lo que hace que nuestras plantas sean cada vez más polivalentes.
- Formación continua: para nosotros es un valor fundamental. Apostamos por la capacitación constante de nuestros trabajadores y contamos con un equipo de profesionales experimentados que refuerzan esta labor día a día.
- Seguridad y cumplimiento normativo: nuestras plantas son inspeccionadas regularmente por la administración en materia de seguridad industrial, medioambiente y fiscalidad. A ello se suma que algunos de nuestros clientes internacionales exigen estándares incluso más exigentes, lo que nos impulsa a mantenernos en mejora continua.
¿Qué ventajas competitivas tienen las plantas de Haxx frente a otras instalaciones en la Península Ibérica?
Nuestra principal ventaja es que ofrecemos un servicio exclusivo y personalizado, en el que el cliente puede conocer en todo momento la trazabilidad de su producto. Muy pocas terminales en España ofrecen este nivel de transparencia.
También somos especialmente flexibles en las operativas: por ejemplo, no establecemos horarios de corte en descargas de cisternas, a diferencia de otras terminales que interrumpen el servicio a media tarde. En Haxx mantenemos la actividad de manera ininterrumpida, lo que supone un valor añadido para nuestros clientes.
Por otro lado, trabajamos con proveedores industriales líderes que nos permiten contar con sistemas de carga de última generación, especialmente en nuestras terminales de Bilbao y Motril. De hecho, DBA Bilbao es una de las instalaciones con mayor rapidez de carga en España: un camión cisterna completo puede cargarse en apenas 15-20 minutos.
¿Qué papel jugarán las plantas de almacenamiento en un futuro multienergético? ¿Está Haxx preparada para adaptarse?
Sin duda. Estamos preparados para afrontar cualquier transformación relevante en el sector. Hoy ya somos un referente nacional en almacenamiento y distribución de productos sostenibles, como el biodiésel. Nuestra planta de Motril se ha consolidado en los últimos años como un punto estratégico para la importación y exportación de este producto mediante buques, y fue el primer depósito fiscal de hidrocarburos en España en realizar mezclas de bioetanol con gasolina.
Contamos con un equipo altamente cualificado y con experiencia demostrada en proyectos pioneros, lo que nos da la confianza de poder adaptarnos con rapidez y eficacia a un futuro cada vez más multienergético.